LO QUE PIENSO DE LA ENFERMEDAD DEL PRESIDENTE.

Escrito en la tarde del viernes 2 de octubre, Año de la Pandemia

1. Les deseo una rápida recuperación al presidente, la primera dama y a las demás personas del entorno del primer mandatario que se han contagiado de Covid-19. No tiene nada que ver este sentimiento mío con la política. Es que me enseñaron desde chico a ser una persona decente y humanitaria. Expresaría ese mismo deseo sí el candidato demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, su esposa, y personas de su entorno fueran los contagiados de Covid-19. Una pronta recuperación. 2. Me solidarizo con todas las víctimas del Covid-19. Siento empatía, sobre todo, por los familiares de las víctimas del Covid-19 que han perdido la vida. Las viudas y viudos, los hijos, los padres y madres, los hermanos y hermanas.  3. No me siento en ánimo de regañar ni criticar a nadie en estos momentos. Pero sí creo que es importante reiterar que yo soy de los que usan mascarillas cuando salgo de mi casa. Confío en los consejos de las eminencias de la medicina que en el espacio público hacen énfasis en que la mascarilla puede ofrecer protección del Covid-19. Esa información sobre la protección que ofrece la mascarilla la confirman médicos que conozco personalmente, entre ellos algunos que son parte de mi familia y se graduaron de las mejores universidades de este país, incluyendo Yale y Harvard. Varios médicos amigos también me han recomendado usar la mascarilla. No les he preguntado su filiación política. No viene al caso. 4. Nunca he entendido el argumento de que usar o dejar de usar una mascarilla es una forma de expresión política. A mi, generalmente, no me gusta mucho que el gobierno en cualquiera de sus instancias me esté dictando lo que debo hacer. Pero no veo que sea un gran sacrificio, una violación de la libertad de expresión o de ningún otro derecho, que se nos pida usar una mascarilla en medio de una crisis sanitaria sin precedentes en la historia reciente. Una mascarilla no es un bozal. Una mascarilla en realidad no coarta la libertad de expresión. Uno puede gritar consignas políticas y hasta insultos y alaridos como los de Tarzán usando una mascarilla.  5. Cuando yo era muy joven, apenas un adolescente, con gran orgullo vestí un uniforme militar en tiempos de guerra. Aclaro que no me enviaron al teatro de guerra, algo que no fue decisión mía. Pero de manera voluntaria, después de que me habían rechazado en una de las ramas de las fuerzas armadas porque me dijeron que tenía los pies planos, logré convencer a otro de los cuerpos uniformados a que me incluyera en sus filas. Digo esto, porque de la manera que pienso yo, si pasé dos años de servicio militar en activo y otros tres años en la reserva, vistiendo un uniforme militar, no veo gran inconveniente en usar una mascarilla cuando salgo de mi casa. No big deal.  4. Debemos estar al tanto de las noticias sobre la salud del presidente. En mi caso, lo haré consultando medios y expertos que me inspiren confianza. No creo en los curanderos, brujos y brujas, ni en los cocimientos mágicos que circulan en las redes.  5. De nuevo, un ´´speedy recovery´´ al presidente, su esposa,  y a cualquier persona contagiada del Covid-19. 6. Salud y mucha vida a quienes lean esto, sin importar los partidos o candidatos con quienes simpatizan o detestan, y, por supuesto, a los indiferentes. Cuídense. Cuiden a los suyos. Yo lo hago. Uso la mascarilla. 7. Los que tienen fe, por favor oren por todas las víctimas del Covid-19 y sus familias. Oren por nuestro país. Oren por que pronto podamos superar esta crisis sanitaria. Oren por la plena recuperación económica de nuestro país. Abajo pueden compartir este articulo.

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